sábado, 4 de febrero de 2017

La importancia de las multinacionales y el Neoliberalismo


Las empresas multinacionales (realizan una gran parte de su negocio fuera de su región de origen) emplean sólo uno de cada 50 trabajadores del mundo. Pero lo importante. Unos cuantos miles de empresas influyen en lo que miles de millones de personas observan, usan y comen. Los gustos de IBM, McDonald’s, Ford, H & M, Infosys, Lenovo y Honda han sido el punto de referencia para los gerentes. Ellos coordinan las cadenas de suministro que representan más del 50% de todo el comercio. Representan un tercio del valor de los mercados de valores del mundo y poseen la mayor parte de su propiedad intelectual, desde diseños de lencería hasta software de realidad virtual y medicamentos para la diabetes[1].
Pero como entender el capitalismo actual y la relevancia de la organización industrial bajo las multinacionales en la globalización o mundialización, con un ejemplo muy simple: una fábrica china podría utilizar herramientas de Alemania, tener propietarios en Estados Unidos, pagar impuestos en Luxemburgo y vender a Japón.
Este año se cumple un siglo de la revolución rusa, en aquel momento el capitalismo se basaba en el pensamiento económico neoclásico (Marshall, Menguer, Walras, Pareto), el dejar hacer y dejar pasar, el libre comercio como motor de la economía pregonaban los británicos –especialmente- y norteamericanos, en una transición que tuvo, a un intelectual con un visión singular, sobre estos proceso y que Silvio Frondizi lo sintetizo de la siguiente forma: el segundo periodo estudiado por Lenin como desarrollo lógico del anterior, es el de la formación  de los sistemas imperialistas nacionales. Se caracterizaba, en el orden interno nacional, por una marcada acentuación de las contradicciones del sistema capitalista, que lo lleva a sustituir la libre competencia por el capitalismo monopolista. A su vez esta situación  lleva, al acentuar la contradicción del proceso de acumulación, a que la exportación de capitales hacia los países menos avanzados se transforme en un rasgo sobresaliente de las relaciones económicas mundiales.
La actualidad nos marca alguna que otra similitud, en rasgos de la época, el comienzo de la ruptura del Estado de Bienestar, la caída del muro de Berlín y la idea de que las democracias liberales y al economía de mercado serian la solución final del sistema capitalista luego de pasar décadas en los debates de Estado Planificador y No Planificador.
Estas transformaciones iniciadas en 1970, como punto de quiebre, tuvieron sustento ideológico en la raíz en el monetarismo de Milton Friedman y sus detractores que esgrimían frases como: emisión genera inflación. Lo que quiere decir que un Estado que planifica sus gastos para calcular sus ingresos,  lo debe hacer sin emitir dinero, entonces debe financiarse por saldo comercial o endeudamiento externo.
Pero Milton Friedman, que no solo escribió La libertad de elegir, un clásico que todo economista debería leer, sino que escribió sobre La tiranía del statu quo en el capítulo 3 deja claro su visión sobre  el endeudamiento, citando a Thomas Jefferson, que dijo: Yo situo la economía entre las primeras virtudes y las más importantes, y considero la deuda pública el mayor y más temible de los peligros… Para conservar nuestra independencia, no debemos permitir que nuestros gobernantes nos carguen con deuda pública… debemos elegir entre economía y libertad o confusión y servidumbre.Este libro es sobre el análisis del gobierno de Reagan pone puntos de discusión que los liberales en la periferia solo transcriben sin culpa algún. Pero el estadio actual del capitalismo tiene características diferentes al de 100 años atrás pero puntos en común.
Por ello pasamos de Silvio Frondizi al triunfo del pensamiento económico que domina algunos organismos internacionales -que solo recomiendan las mismas soluciones sin medir las características ni singularidades de cada país-y por eso dejamos una definición que es necesaria en la actualidad y describe que encubre a las multinacionales para poder operar a nivel global sino, también, para influenciar en distintos gobierno y favorecer sus propios intereses. Entonces, pasamos del Imperialismo basado en el pensamiento neoclásico a la red de Multinacionales basadas en el pensamiento neoliberal, definido por J. P. Feinmann como: El neoliberalismo es la etapa superior del liberalismo. La etapa en que los monopolios y oligopolios traban la libertad de mercado, arrojan de él a los pequeños competidores e imponen sus reglas en todos los órdenes: el económico, el cultural, el político y –muy especialmente- el comunicacional, el arma predilecta del capitalismo oligopólico durante los días que ocurren. El nuevo sujeto Absoluto. ¿Habremos vuelto a la etapa de Lenin pero ahora con twitter y facebook? La organización de los trabajadores, ante el creciente desempleo por mayores tecnificación de la producción, no tendría que tener mayor dificultad.
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