sábado, 29 de diciembre de 2012

Argentina: líder estudiantil de los años 70, evoca su tiempo y mira al Tucumán de hoy

Por Félix Justiniano Mothe -http://www.primerafuente.com.ar/noticia/898887-el-macho-luna-lider-estudiantil-de-los-anos-70-evoca-su-tiempo-y-mira-al-tucuman-de-hoy 

Después del cierre de los ingenios en 1966, Tucumán no terminaba de digerir el nefasto impacto que le había dado el gobierno de la dictadura de Onganía: 11 ingenios cerrados, más del 30 % de la población se fue a los arrabales de las capitales de provincias buscando mejorar su suerte. En los albores de los 70 desde el Comedor Universitario empezaron a emerger voces por reivindicaciones que se extendieron a varios gremios. Hubo varios triunfos, no todos efímeros.

El variopinto comedor universitario convocaba 500 comensales diarios. Ahí llega el Macho Luna, obrero, casi una originalidad y lidera ese movimiento hasta que las Tres A lo encierran. Sale de atrás de las rejas y se exilia.

De visita a la Asociación de Prensa evoca el tiempo en que fue líder y el lugar que le dio la represión: varias cárceles y exilio. Hoy vive en Venezuela.

Habla despacio y tranquilo. Fija sus ojos en el suelo y es avaro con sus movimientos.

¿Cómo llegas a la cúspide del movimiento de los años 70?

Yo inicié el estudio de Ciencias Económicas, en el año 69, e ingreso al comedor de la calle Muñecas donde comían 500 compañeros. Obviamente como yo provengo de Nueva Baviera, yo trabajaba en el ingenio, era un obrero y empiezo a conocer el mundo de la universidad. Me llama muchísimo la atención que había una cantidad enorme de corrientes estudiantiles que empezaban a hablar de los trabajadores se interesaban por sabe cómo vivían y a mí me interesaba que ellos sepan qué había pasado con el movimiento obrero, el por qué habían cerrado los ingenios. A esa altura había pasado un par de años que la última dictadura de Ongania que cerro 11 ingenios y produjo, el mismo pueblo donde yo vivía, en pueblo fantasma. De la provincia se fueron 250.000 tucumanos cuando no había en toda la provincia 700.000 habitantes o sea que un tercio, casi un 40 % se fue de la provincia a formar las villas miserias. La falta de trabajo se sentía en toda la provincia. Fue una derrota para el movimiento obrero.

Nosotros ahí -en la zona de la universidad- empezamos lentamente a tratar de que ese comedor que era para 500 plazas se ampliara. La dictadura de Ongania, Levington y Lanusse quería privatizarlo o cerrarlo.

¿Qué movía al gobierno para tomar esa actitud?

En el fondo esa mentalidad económica que había: era el paquetazo neoliberal, menos recursos para el pueblo, menos plata, salud, etc, etc, y ahí caía educación y, mas plata para los grupos concentrados. Entonces al querer cerrarnos el comedor cambiamos la comisión, elegida por el rector, y nos eligen a nosotros como la nueva conducción. Luchamos para que no nos cierren ese comedor para que podamos comer porque para los hijos de sectores populares el comedor era ¡muy importante! Como lo era la beca y la residencia. Sin eso mucha gente no podía estudiar. Eso es discriminación social, directamente no podes ingresar, no lo podes pagar.

¿Cómo veían el momento político Uds?

El enemigo, la dictadura, o el gobierno era algo muy grande, muy fuerte para nosotros entonces buscamos la alianza natural con otros sectores ligados a nosotros, el primer aliado de nosotros fue el sector No Docente. Ellos hacía 10 años que no le aumentaban sus salariaos, decían que no había dinero. Ahí empieza “hagamos una alianza vamos a luchar juntos, Uds por su escalafón nosotros por lo nuestro”. Después vemos que en la provincia había otros sectores que también podían unirse que eran la gente de los ingenios cerrados.

¿Cuáles eran sus referentes intelectuales?

Nos influye mucho la presencia de dirigentes como Raimundo Ongaro, la CGT de los Argentinos. El programa de La Falda, de Huerta Grande, programas de un país diferente, de una Nación independiente. Que podemos mantener la industria, el trabajo y no la entrega a grandes corporaciones que se cierran las industrias locales para que se importe todo, y que acá, ¡se funda!

¿Ahí aparece el Tucumanazo?

Sí, ahí, en ese fragor se da la primer lucha nuestra que es el Tucumanazo cuando nos entran a reprimir en la calle Muñecas, nosotros resistimos. Nosotros resistimos y el resto de la sociedad tucumana empieza a apoyarnos y no pensamos sólo en nosotros. La gente tenía una bronca acumulada que venían del 66, del 67, 68 de cierre de ingenios que llegamos al comienzo de la década del 70 con toda esa bronca acumulada que la gente sale ahí a expresarla. Expresaba que la economía de Tucumán estaba mal, expresaba que la entrega estaba mal, todo el mundo tenía que -un poco más- dejar la provincia entonces ahí se da el primer triunfo popular, muy importante, contra la política de la dictadura y contra la política económica.

¿Era exclusivamente en la Argentina?

No, de alguna forma ya se estaba queriendo aplicar en otras partes del mundo, crear zonas de dominio total de los grupos económicos de los trabajadores para que ellos paguen sueldos de hambre, lo que ellos llaman flexibilización laboral. Con el triunfo del Tucumanazo se consiguieron de 500 plazas prácticamente a 5.000 plazas, los No Docentes tienen su escalafón, los trabajadores de algunos gremios logran aumentos y logramos lo fundamental la libertad básica de la libertad de expresarnos, de asociarnos no nos podían reprimir y claro 70, 71, 72 nuevo encontronazo muy fuerte porque nos matan un compañero en el Quintazo, tiene que ver con mantener este tipo de conquista.

¿Ganan esa batalla?

Los grupos económicos, el gobierno de la dictadura no cedían en que estas conquistas que habíamos logrado nosotros no era una cosa que la debían mantener porque era un mal ejemplo que los sectores hayan triunfado. Obviamente nosotros vamos madurando políticamente, vamos aprendiendo, vamos viendo lo que pasa en el mundo, vamos viendo que no solo debíamos luchar por nuestras cosas sino buscamos una sociedad mejor y toda la juventud de la época empieza a buscar que era necesario aportar a una sociedad mejor.

¿Qué pensaban como universitarios?

Nosotros entendíamos que la universidad debe estar al servicio del pueblo y no de los grupos económicos de las empresas solamente sino que debe estar al servicio del conjunto del pueblo de trabajar para desarrollar políticas capaces de solucionar los problemas que tienen los pueblos porque en realidad quien nos paga, a la universidad pública, es el mismo pueblo por lo tanto nos debemos a ellos y no que tengan programas académicos que estén formando profesionales que les sirvan solamente a las empresas.

¿A qué agrupación representabas vos?

Empecé en un principio a miliar en el peronismo, después no acuerdo el tema de de la actitud del peronismo de derecha y me quedo solamente con lo que podría ser la línea revolucionaria que se llamaba Grupo de Base Independiente, inicialmente de formación de gente -en varias facultades- en el tema laboral, en el tema villas a nivel obrero y formamos una comisión que era la Comisión Obrera Estudiantil que estaba compuesta por los trabajadores que a nivel nacional era miembro de un conjunto de fuerzas de izquierda, de izquierda peronista, de izquierda revolucionaria que buscábamos un poco la salida democrática y el cambio de un modelo distinto al capitalismo, socialista que era el frente, el FAS.

¿Cómo egresaste del país?

Bueno producto de que nosotros éramos la conducción, la vanguardia del movimiento estudiantil en el Comedor Universitario que se convirtió en el receptor de toda lo que pasaba en Tucumán, las luchas estudiantiles, obreras, apoyaba la ollas populares, apoyaba a las villas, apoyábamos a todos los que necesitaban algún tipo de apoyo. Nosotros éramos solidarios con ellos en cuanto a comida, en cuanto a ayudar en sus luchas. Obviamente que el terrorismo de Estado que empieza en el 74 visualiza al Comedor como un obstáculo de masa a vencer, a abolir, a sacar, un mal ejemplo. Porque la solidaridad para ellos es un mal ejemplo, como lo era que pensáramos en la patria. Y deciden atacar el Comedor Universitario como vanguardia del movimiento estudiantil entonces la Triple A me condena a muerte en octubre del 74.

¿En ese momento te vas?

No, yo decido quedarme en Tucumán para luchar con los compañeros para tratare de derrotar al fascismo. Después nos meten 100 kilos de trotyl en el comedor de la calle Ayacucho. Nosotros decidimos defender el comedor de Quinta que nos quedaba y en ese comedor de la Quinta el día 13 de noviembre del 74 en un operativo conjunto de la Tripe A, con la policía provincial y unos comandos civiles nos toman el comedor a las 12 de la noche. Nosotros éramos un grupo cercano de unos 100 compañeros pero ellos eran como 300 no había ninguna forma de defendernos y ahí me detienen.

¿Cómo vivís ese momento?

Mal me torturan en la Policía Federal una semana hasta que la presión popular y el Poder Ejecutivo me ponen a disposición del Poder Ejecutivo Nacional y me llevan a la cárcel de Villa Urquiza. De ahí me llevan a la Base de Morón, después a Coordinación Federal, más tarde a Villa Deboto. En Villa Deboto hacemos una huelga de hambre porque había unos compañeros que se empiezan a poner muy graves por la hepatitis. Por ser cabecilla acá me llevan castigado a Rawson, de Rawson al penal del Chaco después me vuelven a Rawson hasta que un juez federal del Chaco ordena mi salida al exterior porque se había pedido mi opción de salida del país y el gobierno se negaba a dármela con una serie de causas querían retenerme en las cárceles.

¿Y finalmente te vas? Logro salir vía Colombia. Pero Colombia me detiene porque Argentina manda un informe terrible que era del ERP, de Montonero que tomaba ingenios, fábricas y todo lo que hacía en Argentina y todo lo que hacía en ese país. Me dijeron: “no lo podemos dejar libre porque Ud es un peligro para Colombia” Al final logro continuar mi viaje hacia Venezuela. Ahí soy un exiliado político. Constituimos ahí el Comité Argentino de Lucha contra la Dictadura. Conseguimos un subsidio que se llamaba Prorrefugiados con todos los compañeros y en aquel momento la mayoría de los países de América Latina eran dictaduras una mini OEA, Haití, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Argentina, Colombia faltan muy pocos países. Todo lo que formamos ahí que era Fundalatin por los derechos humanos y el desarrollo social. Me acoge Venezuela como una segunda patria me permitió estar trabajando y luchando ahí todo estos años y ahora obviamente apoyando a la Revolución Bolivariana del Comandante Chávez, trabajando en el PCV soñando con algún día poder volver a la Argentina y seguir aportando en la construcción de una patria mejor para todos.

¿Cómo estás insertado económicamente en este momento en Venezuela?

Tengo una pequeña PYME que trabajo en comercio internacional, hago comercio exterior, anteriormente trabajé en otra empresa haciendo lo que había aprendido en la facultad, en Ciencias Económicas, Administración de Empresas haciendo trabajos administrativos. Siempre trabajé y vivo de eso.

¿Cuándo volvés a Tucumán cómo lo ves?

Vengo a Tucumán con esa terrible solidaridad con esa epopeya humana que son las Madres y los grupos de derechos humanos que durante casi 40 años vienen dando una muestra permanente en una militancia que muy pocos cuadros llevan adelante tanto tiempo. Y ahí están peleando contra un semejante enemigo. Veo muy bien esa parte que en la democracia se puede llevar adelante estos juicios que van a servir para un mañana distinto en la Argentina.

¿Cómo los ves a los militares?

Los militares se sentían Dioses dueños y señores del poder. Podían torturar, descuartizar, violar, matar como hicieron acá sin ninguna orden judicial, sin respetar ningún tratado internacional. Cualquier prisionero tiene derechos en el mundo. Acá no había nadie que te ampare, acá por un volante, por haber sido miembro del centro, por haber comido en el comedor a muchos compañeros los mataron. El tipo de ceguera obedecía a que los grupos económicos locales querían una supuesta limpieza social y política. Concentrar grande fortunas sin que nadie se les oponga. En realidad es eso lo que está en juego aquí.

¿Cómo ves las cosas ahora?

Sigo viendo pobreza, sigo viendo los problemas estructurales, viendo una universidad que no mira hacia su pueblo, no sé a dónde mira porque en realidad. No hay un debate de ideas. Me parece lamentable que casi 40 años que el comedor esté cerrado. Qué culpa tienen los chicos que necesitan comer. Es la única parte de la Argentina que el comedor no funciona es Tucumán. Es un atraso mental de las luces que debería tener la universidad y en realidad son oscuridades ¿cómo va a existir ese tipo de política? El verso de que no hay presupuesto es un verso viejísimo, no hay para lo que uno no quiere dar pero el dinero siempre está, siempre lo hubo en nuestra época nosotros tomábamos el rectorado y al otro día estaba el dinero entonces ¿hay o no hay dinero? Siempre lo hubo es un problema de relación de fuerza y de a quien tiene distribuir ¿no? No, pedimos la plata para nadie sino que la torta sea un poco más justa. Que todo el mundo pueda vivir estudiar trabajar, que sea más igualitaria la repartija de la torta. Hoy América Latina vive un proceso de integración de progresismo y de cambios revolucionarios que Argentina se está sumando a eso por lo tanto Tucumán no puede ser la isla del atraso. La isla de ideas conservadoras y de que se enriquezcan unos cuantos y que otros sigan viviendo mal

jueves, 27 de diciembre de 2012

La sociedad rural argentina

por Guido Patricio Filippo - http://agenciapacourondo.com.ar/oposicion/2225--la-sociedad-rural-argentina-por-guido-patricio-filippo.html

En el 2008 se vio la confrontación de dos modelos económicos diferentes. Por un lado, el que proponen las entidades agrarias, un modelo económico basado en exportar soja y proveer de materias primas a los países desarrollados, lo cual implica seguir siendo un país dependiente de los precios internacionales y del mercado externo. Por otro lado, el modelo del gobierno, que aboga por un país industrial de inclusión social con independencia económica. Dos modelos diametralmente opuestos entre sí, que polarizaron la sociedad en dos grupos distintos: unos a favor y otros en contra del modelo nacional.

En esta discusión los dirigentes de las entidades agrarias (Llambías, Miguens, Buzzi, Garetto) empezaron a analizar cuál es la política económica y social que debería llevar adelante nuestro país. Por ejemplo, Hugo Biolcati, (anterior) presidente de la Sociedad Rural Argentina, en sus discursos que realiza en la exposición de La Rural en Palermo todo los años, habló de la pobreza y la marginalidad. Asimismo, en ellos se preguntaba porque el gobierno nacional pone tantas trabas al sector agropecuario, debido a que cree que él sector al que pertenece, es el motor de nuestros país y afirmaba que si se lo alentara con diferentes políticas macroeconómicas, por ejemplo eliminando las retenciones, se podría alimentar a todos los argentinos.

Ahora podemos plantearnos: ¿Qué intereses económicos son los que representa la Sociedad Rural y a quiénes beneficia? ¿Cuál ha sido el rol de La Sociedad Rural en la historia argentina? Empecemos por responder estos interrogantes. La Sociedad Rural Argentina surge en 1866 en medio de una de las tantas crisis que atravesó nuestro país en su historia. Esta crisis fue una consecuencia directa de la guerra contra el Paraguay llevada adelante por Bartolomé Mitre con la ayuda de Brasil y Uruguay en contra del Paraguay, la cual se la conoce como la guerra de la triple alianza.

En este contexto de crisis, se produce una ruina de la producción lanera, lo cual alienta a los productores a crear la Sociedad Rural Argentina en contra de la política económica que había conducido al quiebre de muchos productores. Así surge la Sociedad Rural Argentina. Sus socios fundadores fueron José Alfredo Martínez de Hoz, Eduardo Olivera, Lorenzo F. Agüero, Ramón Viton y Francisco Bernabé Madero. En 1879 La Sociedad Rural Argentina financió la “Campaña del Desierto”. El Estado Nacional emitía bonos con los títulos de las futuras tierras a 400 pesos fuertes cada uno, los cuales representaban 2.500 hectáreas, pero el mínimo para acceder al “negocio” era de 1200 pesos, lo que es equivalente a 10.000 hectáreas. Un dato interesante que refleja lo que pasaba en aquel momento es que 344 familias lograron obtener 10.869.000 hectáreas.

Entonces, lo que conocemos en nuestra historia como la oligarquía argentina, son aquellos que lograron poseer las extensiones de tierras más fértiles del suelo argentino, gracias a que manejaba el aparato del Estado a través del PAN (Partido Autonomista Nacional). La oligarquía logró a través del control del Estado expropiar tierras que pertenecían a los pueblos originarios en la “Campaña del Desierto” que se desarrolló entre 1879 y 1880. Esta denominación general impuesta por la historia oficial argentina para nombrar a esta etapa, es cuestionable debido a que las tierras no estaban deshabilitadas sino que vivían allí pueblos originarios que fueron asesinados en una matanza con el objetivo de aumentar las extensiones de tierras. Si bien poseían las tierras más fértiles de todas, esas tierras eran totalmente improductivas en un principio ya que no tenían comunicación con el puerto. Los ferrocarriles que instalaron los capitales privados ingleses, fueron los que conectaron en forma de abanico todo nuestro país, todas las zonas dirigidas hacia él puerto, en vez de conectar distintos pueblos para favorecer el comercio regional.

Ahora bien ¿por qué invertían los ingleses? Porque se les concedía amplias ventajas para que lo hicieran. No se les cobraba impuestos, se les cedía una legua de tierra al costado de las vías y se les aseguraba un 7 % anual de retorno de sus inversiones. Todo esto posibilitó que se pusiera en marcha la producción de alimentos y que se valoricen las tierras entre 1883 y 1887: las tierras aumentaron un 1000%. Por eso, es que defendían el libre comercio sin ningún tipo de barrera arancelaria que pudiera proteger la industria del interior del país. Estas enormes extensiones de tierras requerían también de mano de obra que llegó a causa del diciplinamiento del gaucho y del fuerte proceso inmigratorio que se produjo sobre todo entre 1900-1910, etapa en la cual ingresan al país 1.600.000 habitantes. Este proceso permitió que los terratenientes explotaran a los inmigrantes, debido a que éstos traían arraigado una sustancial cultura del trabajo. Le alquilaban las tierras a precios exorbitantes y les vendían los materiales que necesitaban a precios muy elevados. Esto generó un estallido social que se denomina “Grito de Alcorta”, que tiene como consecuencia el surgimiento de la Federación Agraria para hacerle frente a la Sociedad Rural.

En la década del ’30, la conocida Sociedad Rural sufre un golpe significativo al derrumbarse el modelo agro-exportador y dar comienzo a uno nuevo, la ISI (industrialización por sustitución de importaciones). La causa de este golpe radica en que Inglaterra afectada por la crisis mundial se vuelca al proteccionismo y por lo tanto deja de comprarnos carnes y cereales. En ese momento, Argentina compraba productos manufacturados más baratos y de mejor calidad a Estados Unidos. La Sociedad Rural frente a una disminución de las compras del mercado inglés, comienza a proponer como política: “Comprar a quien nos compra”. Con la llegada de los conservadores al poder, la presión ejercida por la Sociedad Rural para seguir manteniendo relaciones carnales con Inglaterra queda reflejada en el Tratado Roca-Runciman en 1933. Este pacto perjudicaba profundamente a la Argentina en cuestiones económicas, ya que cedía amplias ventajas a los ingleses y sólo les aseguraba a los terratenientes una cuota mínima de compras de materias primas.

En la década del ’40, la Sociedad Rural se opone a varias de las medidas sancionadas por Perón, principalmente a dos en particular: el estatuto del peón en 1944 y la creación del IAPI en 1946. La primer medida estableció la aplicación de normas laborales para los peones del campo: salarios mínimos, descanso dominical, vacaciones pagas, condiciones de abrigo, espacio e higiene, etc. El IAPI era el Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio creada en 1946 con los siguientes objetivos: ejercer el monopolio de las ventas agropecuarias al exterior, pagar precios menores a los productores con respecto al mercado internacional y en dinero nacional obteniendo así una diferencia cuyo objetivo era financiar el desarrollo industrial.

Con la llegada del neoliberalismo en 1976, desapareció este conflicto para las entidades agrarias, ya que el modelo económico que proponían era una economía abierta a los productos industriales y sin ningún tipo de retención sobre los productos agropecuarios. En el 2008 el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner propone el esquema de retenciones móviles para desalentar el cultivo sojero (materia prima que sólo se consume en un 2% del total en la Argentina y el resto se exporta sobre todo a China) y de esta manera para que no disminuya la oferta de productos que consumen todos los argentinos como la carne. Las entidades agrarias se opusieron a esta medida haciendo cortes de rutas, actos políticos etc.

En conclusión, se puede afirmar que, analizando los diferentes períodos de nuestra historia, la Sociedad Rural desde su creación hasta nuestros días, defiende los intereses de unos pocos que forman parte de la misma, y que tienen mucho poder económico. Sólo busca maximizar sus ganancias sin importar su costo social y económico. Este año se enfrentan los dos proyectos: por un lado, el que proponen las entidades agrarias, con la Sociedad Rural a la cabeza, que es volver al modelo agro-exportador, y por otro el que propone Cristina Fernández de Kirchner que es la profundización del modelo actual. Un país para unos pocos o un país para todos.

El autor es integrante del Grupo de Estudios de Economía Nacional y Popular (GEENaP)

domingo, 23 de diciembre de 2012

Sociedad Rural Argentina: vacas, trigo e ideología

Ricardo Goñi Docente. Facultad de Ciencia y Tecnología, Uader.- http://www.eldiario.com.ar/diario/interes-general/64900-sociedad-rural-argent... 

 

UN POCO DE HISTORIA
 La SRA fue fundada el 16 de Julio de 1866, durante el gobierno de Bartolomé Mitre. Desde entonces se adjudicó la representación de la clase ganadera, si bien sólo representaba a los más poderosos: en 1866 sus miembros eran menos de 100; en 1936, apenas 2.000, y en la década de 1970 alcanzaron los 9.000 miembros, cifra récord que rondaba sólo el 10% de los ganaderos. Su mayor identidad con el modelo de país fue durante el período 1880-1916, tiempos en los que el poder estaba en manos de la denominada “generación del ’80”. Eran épocas de “civilización o barbarie”, del genocidio de Roca, de la ley de residencia de Cané, de la oligarquía ganadera, de los patrones de estancia, de los palacetes porteños, del primer centenario, si bien nunca se sintió incómoda con el fraude patriótico, la corrupción y las dictaduras. 
Cuando se sancionó el Estatuto del Peón Rural el 8 de Octubre de 1944 (una norma propuesta por el entonces secretario de Trabajo Juan Domingo Perón) la SRA se pronunció en contra de manera contundente: “Este Estatuto no hará más que sembrar el germen del desorden social, al inculcar en la gente de limitada cultura aspiraciones irrealizables, y las que en muchos casos pretenden colocar al jornalero sobre el mismo patrón, en comodidades y remuneraciones (…). La vida rural ha sido y debe ser como la de un manantial tranquilo y sereno, equilibrado y de prosperidad inagotable”. 
El manantial ha sido tranquilo y sereno, y de una prosperidad inagotable para los patrones, no para los peones rurales, desde entonces hasta la actualidad. 
Véanse sino las escandalosas cifras difundidas por el Ministerio de Trabajo de la Nación en agosto de 2010. Las mismas revelan que el trabajo en negro de los peones rurales de todo el país ¡es del 75%! Y en algunas de las zonas agrícolas más ricas de la Argentina, como Tandil, llega hasta el 80%. También revelan que el sector rural es uno de los que más emplea mano de obra infantil, tanto en la recolección de productos específicos (ajo, cebolla, huevos), como en tareas de alto riesgo sanitario (como el uso de niños como “banderilleros” para la fumigación de campos de soja con glifosato). Es por ello que cuando los dirigentes de la SRA hablan de exclusión social y pobreza lo hace con conocimiento de causa. 

COHERENCIA

 En su extenso historial de antecedentes políticos sobresalen los siguientes puntos, aunque hay muchos más: (a) A fines de 1945, junto a otros grupos patronales, realizó un lock-out de tres días en contra del decreto que establecía el aguinaldo obligatorio de los trabajadores. (b) El 24 de Marzo de 1977, al cumplirse el primer año de la dictadura militar, publicó una solicitada en los medios escritos más importantes de país, en cuyo último párrafo expresa: “La Sociedad Rural Argentina reitera frente a los productores y la ciudadanía en general su apoyo a toda acción que signifique completar el proceso iniciado el 24 de Marzo de 1976, para poder lograr así los fines propuestos, que en definitiva son los grandes objetivos nacionales”. (c) En 2008, ante la Resolución 125 sobre retenciones móviles a las exportaciones de granos, reaccionó con un lock-out de más de tres meses, con cortes de rutas, desabastecimiento, interrupción de servicios, etc. 
Los 44 presidentes que tuvo la SRA a lo largo de la historia, desde José Martínez de Hoz (1866-1870) tuvieron algo en común: la ideología. El de 1988, Guillermo Alchourón (un afiliado de la Unión Cívica Radical que luego fue diputado por la lista de candidatos encabezada por el ex comisario torturador Luis Patti), sostenía que el problema principal de la economía argentina de entonces era la “confiscación de una parte sustancial del ingreso de la producción”. Hugo Biolcatti dijo: “La valuación fiscal es una base imponible para la aplicación de los impuestos provinciales. No se relaciona con el valor de la propiedad. No somos una inmobiliaria, no vivimos de vender tierras: la tierra es un bien de trabajo, una fábrica para nosotros”. ¿Cuál es la diferencia entre uno y otro? 
La Argentina del Bicentenario alcanzó casi los 40 millones de habitantes; la Sociedad Rural Argentina preferiría los 6 millones del Primer Centenario. La Argentina del Bicentenario es capaz de producir satélites, centrales nucleares, películas premiadas en festivales internacionales, software de avanzada y algún tipo de ingeniería genética; la Sociedad Rural Argentina sueña con tener algunos fabricantes de tractores. La Argentina del Bicentenario discute leyes de tercera generación (Ley de Medios, Ley de Matrimonio Igualitario); la Sociedad Rural Argentina todavía no cumple con el Estatuto del Peón Rural y emplea ilegalmente niños como banderilleros para la fumigación con glifosato. La Argentina del Bicentenario recupera empresas estratégicas (Aerolíneas Argentina, YPF) y el control de los servicios públicos; la SRA protege el status quo de las “privatizadas” y de quienes saquearon los recursos nacionales. La Argentina del Bicentenario plantea la diversificación del sistema productivo y la conservación del suelo como bien social; la SRA se aferra a la producción de commodities y al modelo latifundista. La Argentina del Bicentenario propone una redistribución de la renta; la SRA se niega a cumplir con sus obligaciones tributarias. 
Lo anterior sugiere que los estancieros de la Sociedad Rural Argentina no sólo producen vacas y trigo: también producen ideología. Y si no la producen la abonan con notable eficacia. Por ello han convocado al cacerolazo del 8N, más allá de las perspicacias. 

 

América Latina derrotó al FMI

http://www.prensamercosur.com.ar/apm/nota_completa.php?idnota=5790

latPaíses como Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Cuba, Haití, Guyana, y en alguna medida también México, Chile y Costa Rica, registraron signos positivos en sus economías sin la intervención de las autoridades y recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esto es más evidente, según los informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Iberobarómetro y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO); en economías como las de Ecuador, Venezuela, Bolivia, Argentina, Brasil y Panamá.

Ecuador, por ejemplo, aplicando exactamente las "recetas" opuestas a las dictadas por el FMI, logró una buena performance entre 2009 y 2011. Este país, andino y petrolero, mantiene desde hace tres años el gasto social más alto de Latinoamérica: doce por ciento del PBI, que representa el doble de la media invertida en todo el continente. El FMI habría recomendado lo contrario: rebajarlo a la mitad del promedio referido. El gobierno de Rafael Correa hizo lo contrario y su sociedad mejoró en términos de mercado interno.

La recuperación económica de América Latina y la mejora social experimentada en la última década fue posible gracias a medidas contrarias a las del ajuste estructural impulsado por el Fondo Monetario Internacional, y a una consecuente mayor redistribución de la riqueza.

El informe "Crisis, Desigualdad y Pobreza", publicado por la organización no gubernamental Intermón Oxfam, fue realizado con la colaboración de Médicos del Mundo, Unicef, Cáritas y la red de organizaciones de acción social de la Compañía de Jesús.

Allí se destacó la manera en que Argentina y el resto de los países resolvieron sus crisis, poniendo de relieve el rechazo a las tradicionales recetas del FMI, la aplicación de políticas contra el endeudamiento, la adopción de un tipo de cambio "administrado", el aumento del gasto social y el control al ingreso de capitales. Se trata de medidas adoptadas durante las administraciones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández al frente del Poder Ejecutivo Nacional argentino.

"Como resultado, su política monetaria es más fuerte, lo que permite promover objetivos de desarrollo más amplios, como la creación de empleo y la reducción de la pobreza", asegura el informe.
Afirma también que "en términos generales, el conjunto de herramientas utilizadas contribuyó a un proceso de rápido crecimiento económico y significativo progreso social".

También señala: "La recuperación económica en América Latina se produjo en un contexto de mejora de las condiciones externas, en especial la suba de los precios internacionales de los productos básicos y la reducción de la carga del servicio de la deuda".

"Además, para salir de la crisis, muchos países acabaron por adoptar medidas contrarias al recetario neoliberal impuesto por el FMI con el ajuste estructural en aquel momento, y sobre las que el propio Fondo acaba de rectificar recientemente", puntualiza el análisis.

En se texto se indicó que "desde 2002, algunos países ricos en recursos naturales mejoraron los ingresos de sus economías aumentando sus ingresos fiscales, aplicando políticas fiscales e industriales bien dirigidas –progresivas-, lo cual contribuyó a crear puestos de trabajo de calidad en el sector público, en los servicios y en la industria manufacturera".

Asimismo, tras el estudio realizado se subrayó que "muchos países aumentaron también el gasto social" y añadió que "varios adoptaron sistemas de tipo de cambio administrado y medidas de control de capitales para poner freno a la entrada de fondos con fines especulativos e impedir una revaluación excesiva de sus monedas".

En el informe se precisa que "Argentina, Brasil y Costa Rica se encuentran entre los países que recientemente implementaron regulaciones de la cuenta capital, consolidando así su estabilidad financiera y previniendo apreciaciones no deseadas del tipo de cambio".

Añade también que "Chile, por su parte, mantuvo la gestión de la producción y exportación del cobre mayoritariamente en manos del sector público, lo cual resultó clave para mejorar los ingresos".

También remarca que "después de la crisis financiera de 2001 que arrastró a la mitad de la población a la pobreza, Argentina implementó sucesivas regulaciones sobre la entrada y salida de capitales".

Precisó que "desde 2005 las inversiones extranjeras a corto plazo son sujetas a un anclaje de 30 por ciento del valor de la inversión, el cual es resguardado en el Banco Central por un año".

Para los realizadores del análisis, "esta regulación ha sido eficaz en suavizar la entrada de capitales en los períodos de auge, reducir la volatilidad del tipo de cambio y aumentar el espacio de la política monetaria".

El informe indica que "en 2009 Brasil implementó impuestos a la inversión extranjera en el mercado local de acciones y bonos", y destaca que "el objetivo de estos gravámenes era impedir que los flujos especulativos apreciaran el tipo de cambio".

Remarca que "a partir de 2008, las inversiones de corto plazo inundaron el país e inflaron artificialmente el valor del real, amenazando la competitividad de las exportaciones industriales brasileñas".

En consecuencia, considera que "los impuestos implementados demostraron cierta eficacia en reducir la aceleración de los flujos y la apreciación de la moneda. De esta manera, el impuesto contribuye a proteger el empleo", asegura el informe.

lunes, 17 de diciembre de 2012

¿Quién controla la economía mundial? El poder de las transnacionales

por Alberto Garzón Espinosa / Revista Globalización - http://kaosenlared.net/secciones/s2/opinion/item/40833-%C2%BFqui%C3%A9n-controla-la-econom%C3%ADa-mundial?-el-poder-de-las-transnacionales.html 
Podemos decir, con los datos en la mano, que las entidades financieras son quienes controlan la economía mundial. Pero lo hacen sin necesidad de recurrir a conspiraciones oscuras, porque es la propia dinámica del sistema económico capitalista la que explica que estos sujetos económicos.
La pregunta es ambiciosa, desde luego. Algunos dirán que son los Estados-Nación más poderosos militarmente, como Estados Unidos. Otros dirán que son las personas más ricas y poderosas las que, conspirando, deciden en lugares poco transparentes cómo gestionar el mundo. Sin duda también habrá quienes crean que son las voluntades individuales las que conforman, a través del mercado, el destino de nuestra economía mundial. Incluso, en una derivación de esta última opción, puede pensarse que son precisamente las empresas transnacionales las garantes del futuro político y económico de nuestro mundo. En todo caso, probablemente todas tengan algo -aunque sea poco- de razón, si bien para intentar responder tamaña cuestión no pueden servir análisis simples o prejuicios sin confirmar empíricamente.
Mi intención aquí no es otra que mostrar y difundir los resultados del reciente y único estudio que ha evaluado la red global que conforman las transnacionales (también llamadas multinacionales o grandes empresas a secas). Según este complejísimo estudio que ha analizado las redes de 43.060 transnacionales, apenas un 737 de ellas controlan el valor accionarial del 80% total. Esta distribución de poder es mucho más desigual que la distribución de riqueza y renta. Además, el 40% del valor de todas las transnacionales del mundo está controlado por un pequeño núcleo -core- de 147 transnacionales. Y, más interesante si cabe, de ese núcleo de trasnacionales tres cuartas partes son entidades financieras.
La evolución de la red empresarial
Los economistas clásicos distinguían entre capitalistas y trabajadores para distinguir los dos espacios que podían ocuparse en la actividad productiva. Corresponde esa clasificación a un análisis analítico abstracto de cómo opera el sistema económico capitalista, pero también a cómo era la configuración concreta del capitalismo más incipiente. Un capitalismo caracterizado por empresas donde la propiedad y la gestión coincidían y existía por lo tanto un capitalista activo preocupado por el control de su empresa y por lo tanto por los beneficios que les pudieran dar. El resto de la empresa eran, simplificando, trabajadores que alquilaban su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Imaginen en esta visión al capitalista industrial del siglo XIX español, caracterizado por estar frente a la empresa vigilando la actividad productiva. Por ejemplo, a Miguel Agustín Heredia, empresario industrial riojano que montó importantes negocios en Málaga.
Según evoluciona el capitalismo, sin embargo, esta realidad va cambiando y haciéndose más compleja. Las empresas se hacen más grandes y surgen las primeras sociedades anónimas. Se disocia la propiedad de la empresa -que queda en manos de los accionistas- de la gestión de la misma -que queda en la dirección- y de la actividad puramente productiva -los trabajadores-. Los accionistas suelen ser grandes fortunas que juntando sus riquezas permiten acometer proyectos empresariales más complejos y que rinden más beneficios. Un ejemplo español fue la compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (M.Z.A.), que nació de la unión de los capitales de grandes fortunas como las del marqués de Salamanca, el duque de Morny y los Rotchschild (familia vinculada a las finanzas), si bien también -como siempre- con el apoyo de capital público. O el más obvio, el de la Rio Tinto Company Limited, empresa de capital danés e inglés que cotizaba en la bolsa de Londres y explotaba las minas de RioTinto (Huelva). En definitiva, las finanzas y la nueva organización empresarial permite al capitalismo desplegar proyectos más ambiciosos que en ningún caso una sola gran fortuna individual podría llevar a cabo, pero esa nueva organización empresarial modifica a su vez la relación entre los sujetos económicos (finanzas, propietarios, gestores, trabajadores) y por lo tanto las relaciones de poder.
Con la evolución de los mercados financieros, entre los que se incluye el mercado de acciones -la bolsa, es decir, el espacio donde se compran y venden derechos de propiedad de las empresas-, el sistema se hace aún más complejo. La globalización económica y financiera va empujando a las empresas a una mayor internacionalización. Hasta el punto de que gracias a la llamada ingeniería financiera las grandes empresas pueden comprar con enorme facilidad partes de otras grandes empresas o financiar nuevos proyectos de inversión. La aplicación de las políticas neoliberales, que retiran el corsé keynesiano -las prohibiciones y regulaciones que existían en el marco económico- no hacen sino disparar esas tendencias subyacentes. Las grandes empresas pueden, desde entonces, internacionalizarse incluso a partir de la emisión de lo que algunos autores han denominado capital financiero (véase el trabajo de Oscar Carpintero).
En este punto de la evolución capitalista, las empresas están formadas por propietarios, gestores y trabajadores pero que mantienen relaciones muy distintas a las anteriormente descritas. Los propietarios son los accionistas, pero que ya no tienen una preocupación directa por el estado de la actividad productiva -a diferencia del propietario tipo s. XIX- sino que únicamente se preocupan por rentabilizar su capital. La extraordinaria liquidez de los mercados les permite a estos accionistas pasar de una empresa a otra en cuestión de segundos, por lo que se disocian los intereses y vencen las estrategias cortoplacistas. Los gestores, por otra parte, son los consejos de administración de las empresas y los directivos, esto es, aquellas personas que toman las decisiones que afectan a la actividad productiva. Estos consejos de administración obedecen órdenes de los accionistas, porque a ellos les rinden cuentas -no en vano los accionistas pueden exigir la destitución de éstos si consideran que no lo están haciendo bien, es decir, de acuerdo a sus intereses-. Esta relación, propia de la etapa neoliberal, está definida como “shareholder value” y estudiada en la literatura económica en el marco de la llamada “corporate governance” y de la “teoría de la agencia”. Los trabajadores, por otra parte, también están fragmentados en función del segmento productivo al que están asociados -desde gerentes hasta trabajadores de cuello azul-.
La moderna red empresarial
El problema macroeconómico es que en el mundo no sólo existe la distribución de riqueza y renta, sino también la de poder. Las grandes empresas determinan la configuración económica de cualquier país o región, e influyen de forma directa e indirecta en la creación de empleo y la calidad de vida. Por lo tanto, la capacidad de tomar decisiones o influir en ellas por parte de las grandes empresas es especialmente importante y es una manifestación de poder. Pero dada la inmensa y compleja red que se ha tejido entre las propias empresas, es complicado saber quién se encuentra detrás de esas decisiones.
El estudio con el que he comenzado este escrito nos aporta datos esclarecedores. Teniendo presente que las grandes empresas internacionalizadas, es decir, las transnacionales, forman una red en la que por encima tienen a los accionistas y por debajo a sus filiales (para las cuales la empresa matriz es su accionista), se ha elaborado un mapa mundial de las 43.060 empresas más importantes. Como se puede observar en el siguiente gráfico, esto no podría haberse hecho sin tratamiento informático a partir del software adecuado (de hecho, la imagen sólo nos ilustra la composición, porque más allá de ello no vemos un pijo).
De lo que se extrae en el artículo es que hay un núcleo de empresas, o core (SCC en la imagen siguiente), que se encuentran dominando las relaciones del resto a partir de su control accionarial. Es decir, de las ramificaciones que nacen de las empresas centrales puede observarse que controlan parcial o totalmente gran parte del resto de empresas. En conjunto, ese núcleo está formado por 147 empresas que controlan el 40% del valor accionarial total. Saliéndonos del núcleo encontramos que 737 empresas controlan el 80% del valor total.
Uno de los aspectos más interesantes es que en ese núcleo de 147 empresas hay dos tercios que son empresas financieras, es decir, grandes bancos comerciales y de inversión. Y estos son, por lo tanto, los sujetos económicos con más poder para determinar la economía mundial. La lista de esas entidades núcleo, que puede verse aquí, es ilustrativa también del poder nacional que respalda esos intereses económicos. A continuación, un zoom sobre las entidades financieras más importantes que componen ese grupo. ¿Os suenan?
Conclusiones
No cabe ninguna duda de que hay una relación directa entre las entidades que concentran el poder económico y político, en la medida que han aprovechado la debilidad autoimpuesta por los Estados por medio de las privatizaciones y desregulaciones, la responsabilidad en la crisis financiera y los beneficiarios del intento de salir de la crisis. Podemos decir, con los datos en la mano, que las entidades financieras son quienes controlan la economía mundial. Pero lo hacen sin necesidad de recurrir a conspiraciones oscuras, porque es la propia dinámica del sistema económico capitalista la que explica que estos sujetos económicos, las empresas transnacionales y su red, operen de acuerdo a una lógica que les lleva a defender sus intereses. Intereses que son antagónicos con los de los ciudadanos, de modo que su propia dinámica lleva al incremento de la explotación sobre los más desfavorecidos.
El análisis político de por qué un gobierno nacional sale en defensa de una trasnacional (como Repsol) queda para otra ocasión, como también dejaremos para más adelante un análisis de las implicaciones de clase que todo esto significa -por cierto, magníficamente estudiadas por el economista marxista Gerard Dumenil-. Aunque en ambos casos hay elementos en este propio artículo, en la medida que podemos saber que, por ejemplo, Repsol está participado por entidades financieras como CaixaBank y otras entidades que a su vez están participadas por entidades financieras nacionales e internacionales. Por otra parte, los accionistas acaban siendo, en última instancia, personas de carne y hueso. Esas personas son las clases altas, los segmentos más ricos de la sociedad que participan en las redes financieras -por ejemplo, en España el 40% de los hogares tiene el 60% de sus activos financieros en cuentas corrientes, que rinden poco o ningún beneficio, mientras que los hogares más ricos tienen gran parte de sus activos financieros en la forma de acciones o de fondos de inversión y de pensiones que en última instancia casi todos tienen que ver con los derechos de propiedad de las empresas transnacionales.














miércoles, 12 de diciembre de 2012

Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), una historia de infamia

Manuel D'Angelo - http://www.matrizur.org/index.php?option=com_content&view=article&id=24850:sociedad-interamericana-de-prensa-sip-una-historia-de-infamia&catid=49:comunicacion-popular 

“Aunque la mona se vista de seda, ¡en simple mona se queda!”

Esopo, Fábulas, siglo VII aC.

Cuando días atrás, mientras se celebraba la reunión iberoamericana de presidentes y jefes de gobierno, dos periodistas españolas reportearon a Rafael Correa, el presidente de Ecuador, en la radio de mayor audiencia de todo el país, se sorprendieron que el entrevistado atacara, sin ningún tipo de complejo, a la todopoderosa SIP, la Sociedad Iberoamericana de Prensa. Las periodistas creyeron, en su ignorancia, que se estaba atacando al conjunto de una profesión que en el continente europeo cree de ser la única poseedora de la verdad, tergiversa la realidad sin pudor y difama sin tener consecuencias legales al hacerlo.

Doble error: ni Correa atacaba a la profesión, ni los periodistas son los dueños de ninguna verdad, aunque la calumnien y la tergiversen.

La SIP se crea en 1943 en la ciudad de La Habana y desde sus comienzos estuvo constituida por editores y directores de periódicos y agencias informativas de toda América, Estados Unidos incluidos. En la actualidad reúne a 1300 de ellos. Es decir, representan, lisa y llanamente, los intereses de los grupos económicos propietarios de los medios informativos y no tienen nada que ver con la profesión periodística.

Su historia es más que turbulenta: nunca hizo nada por la defensa de los periodistas o la libertad de expresión y respondió descaradamente a las directivas de los medios norteamericanos que usaron la corporación como medio de culturización de las zonas de habla latina y como auténtica trinchera anticomunista en las décadas de los 60 y 70.

Los medios informativos norteamericano, en aquellos años, servía de correa de transmisión de los gobiernos de turno en Washington que defendía, sin ningún tipo de vergüenza, la conocida “teoría de la seguridad nacional”. Esta teoría, preconizaba que las fuerzas armadas de los países latinoamericanos se desentendieran de su misión de defensa fronteriza hasta convertirse en auténticas fuerzas de ocupación que garantizaran el orden interno y combatieran a aquellas organizaciones y movimientos que pudieran, siguiendo el ejemplo marcado por la Revolución Cubana, favorecer la implantación de regímenes de izquierda dentro del contexto de la Guerra Fría.

Esta política generó innumerables golpes de estado con el fin de desplazar a gobiernos democráticamente elegidos y que no estaban dispuestos a reprimir a sus conciudadanos: Uruguay, Chile, Argentina, Honduras, Perú, son sólo algunos de los ejemplos de estas “acciones de guerra”militares, que dejaron en las cunetas y los cementerios miles de muertos, fusilados y desaparecidos.

Las maniobras se orquestaron desde la famosa “Escuela de las Américas”, instalada por aquel entonces en la Zona del Canal de Panamá que administraba y controlaba militarmente el gobierno norteamericano y era vox populi, como señaló claramente Correa en el reportaje en cuestión, que la dirección de la misma estaba en manos de la CIA. Por esta escuela pasaron los estados mayores de todos los ejércitos latinoamericanos, y allí se prepararon y se fraguaron las masacres que posteriormente perpetraban en sus respectivos países, escudándose en el otro elemento común que les daba cobertura ideológica: el cursillismo, pensamiento ultracatólico, cercano al Opus Dei.

Incluso allí se creó la llamada “operación Cóndor”, que sellaba el compromiso de las fuerzas armadas de diferentes países en la persecución conjunta de activistas y propiciando compartir la información de inteligencia para ello. Todo era válido para conseguir una mayor efectividad en el accionar.

Mientras tanto, ¿qué hacia la SIP? Se constituyó, salvo contadas y honrosas excepciones, en el medio de difusión y defensa de esta teoría. La que pretendía hacer creer a los pueblos latinoamericanos que la Alianza para el Progreso, aquella campaña lanzada y dirigida por John Fitzgerald Kennedy, era una suerte de Plan Marshall a la latinoamericana y que permitió el establecimiento de auténticas bases militares de la CIA en los distintos países. Famosa era la que se asentó, entre alambres de espinos, barreras y soldados yanquis armados hasta los dientes, en las inmediaciones del Parque Nacional de Caaguazú, en la profundidad del monte paraguayo.

Cuando la Guerra Fría acabó y la política norteamericana cambió de rumbo político, permitiendo la aparición de regímenes más o menos democráticos en el panorama de América Latina, la SIP también cambió su táctica. Ahora era la hora de apoyar a los partidos políticos de derecha, manteniendo su vieja ideología de ataque a los movimientos sociales y populares que pudieran servir de germen a partidos de izquierda que, como ocurre en estos momentos, están extendiendo un manto de libertad por el continente.

Si muchas veces se oyen voces en Europa que se quejan de la escasez de medios informativos libres o medianamente objetivos, pueden mirarse en ese auténtico páramo que es América donde los medios tradicionales están conchabados con la política reaccionaria de la SIP. Por eso son constantes las luchas que se libran entre los gobiernos progresistas del continente y los medios de difusión. Por eso las periodistas españolas se confundieron: Europa cree que la sacrosanta libertad de prensa está por encima de la misma verdad. Tenemos que volver a recurrir a las palabras del presidente Correa:“en un estado de derecho no se persiguen personas … se persiguen delitos. Si ese delito lo comete un periodista, ¡qué pena! … difamar … es un delito, que si lo comete un arquitecto, un bombero voluntario, un boy scout o un periodista es indiferente; se persiguen delitos”.

La SIP pretende hoy, olvidándose de la negra historia que le precede, convertirse en el adalid de la libertad de prensa y no son más que los mismos perros a los que ni siquiera les han cambiado el collar.

domingo, 9 de diciembre de 2012

LOS ENEMIGOS DE LA DEMOCRACIA EN LA ARGENTINA

Gustavo Rosa - http://www.redaccionpopular.com/articulo/los-enemigos-de-la-democracia-en-la-argentina-dos-notas 

Unas bestias indomables

nestor_y_cristina_peron_y_evita_46Si la democracia no logra domar a las corporaciones, las corporaciones terminan dominando a la democracia. Y esta afirmación no es producto de una paranoia del autor de estos apuntes. Con un poco de memoria se confirma. También, con una recorrida por las páginas del libro “La doctrina del shock”, de Naomí Klain, en el que la periodista canadiense muestra las estrategias del capitalismo –de sus salvajes actores, en realidad- para apropiarse de los bienes en distintas partes del mundo. El documental basado en esa cuidadosa y profunda investigación es difícil de conseguir en DVD –oh casualidad- pero puede encontrarse en la red. Guerras, golpes de estado, tsunamis y huracanes pueden ser útiles para incrementar el patrimonio de estos despiadados e inescrupulosos carroñeros. Empresas conocidas y prestigiosas que aprovechan el sufrimiento de los ciudadanos indefensos para batir récords en sus cuentas bancarias. No importan las muertes, que forman parte del medio que justifica ampliamente sus fines. Entre esas escenas desgarradoras de desconsuelo humano, entre esos momentos de despiadada angurria están las guerras imperiales y los golpes de estado en Latinoamérica. No es un invento del gobierno K que esas alteraciones institucionales –eufemismo que sintetiza la monstruosidad de esas acciones- fueron impulsadas por los dueños del poder económico que no tienen patria, hermandad ni sentimientos. No hay diálogo posible con esas bestias. O se las somete a las reglas de la democracia o se las aniquila.

Un taxista le dice al pasajero: “el problema del Gobierno es que no se sienta a dialogar; tiene que buscar el consenso y no estar siempre en contra”. El pasajero, con toda la calma posible, respondió con las dos oraciones que cierran el párrafo anterior. El taxista se alarmó: “¿cómo va a decir que hay que aniquilar gente?”. “No gente –respondió el pasajero- corporaciones. Sus directivos no han tenido reparo alguno en convocar militares para torturar, matar y desaparecer. Tampoco en provocar crisis económicas para especular y acrecentar sus mal habidos bienes”. Muchos individuos se apropiaron de esa prédica del diálogo y el consenso como esencia de la convivencia democrática. Una visión ingenua de la relación de poderes. El silencio incómodo dominó el resto del viaje. El pasajero podría haber agregado una frase para dejar más clara su postura: cuando los exponentes del poder económico llaman al diálogo es porque intentan dictar órdenes y cuando buscan el consenso es porque exigen obediencia.

Y cuando no logran esos objetivos, nada mejor que sacudir el tablero para sacar a los representantes molestos que pretenden beneficiar a la mayoría. “Hoy las corporaciones y los monopolios político-mediáticos intentan de cualquier forma corroer, destruir, debilitar lo que hemos logrado y mienten descaradamente para frenar este modelo de inclusión que hemos puesto en marcha en nuestra región”, manifestó Rafael Correa en su última visita a nuestro país. Y detrás de ellos, se escudan los poderes fácticos que quieren siempre más, mucho más, al precio que sea. Y que no pagan ellos, por supuesto.
Alicia Vence, jueza federal de San Martín, resolvió poner fecha a la indagatoria de cuatro ex directivos de Ford Motors Argentina por su participación en los secuestros y tormentos que sufrieron 25 delegados de la planta de Pacheco después del golpe del ’76. Las instalaciones de esa planta automotriz fueron utilizadas como centros transitorios de detención ilegal. “Hubo mucha gente civil que golpeó las puertas a los militares para que saquen de encima el sindicalismo –explicó Pedro Troiani, una de las víctimas- por eso esto fue un golpe cívico-militar, cuando pasaron unos días hubo mil despidos en la fábrica, sacaron a los que estaban contaminados con plomo, a los enfermos del corazón, a los faltadores y a la gente que molestaba a los capataces”. El de Ford no es el único caso. Detrás de todos los golpes de estado -desde el de 1930 al de 1976- están los intereses de quienes se sienten dueños del país. Y los militares actuaron como las fuerzas pretorianas encargadas de eliminar cualquier estorbo que se interponga en el innoble fin de incrementar sus descomunales patrimonios. Juntos –corporaciones y militares- pergeñaron un plan de exterminio ideológico para dar rienda suelta a una angurria incontenible.

Después del retorno de la democracia, advirtieron que podían seguir gobernando sin someterse a elecciones; que los presidentes civiles podían convertirse en eficientes siervos de sus planes. Alfonsín por infinitas presiones, Menem por atroz complicidad, De la Rúa por debilidad, torpeza, inoperancia y muchas cosas más, Duhalde por mafioso. Desde la asunción de Kirchner las cosas comenzaron a cambiar. El panorama se volvió más claro. El poder económico quiere gobernar, quiere convertir al país en un coto de caza, quiere acrecentar su botín a costa del sometimiento del pueblo. Pero el kirchnerismo recuperó la supremacía de los intereses de la mayoría a través de la política y dejó expuesto quiénes son los aliados de ese accionar destructivo.

El Gobierno K comenzó a abrir una brecha en el sentido común dominante, ese que justifica el ideario predador. El rol del Estado ha ganado prestigio en estos años, ha recuperado símbolos y los transformó en realidades. Desde hace unos años, ese discurso hegemónico comenzó a perder eficacia. Ese que apuntala la desconfianza, el desánimo, el menosprecio; que prioriza lo privado a lo público; que alienta la mirada individual sobre la colectiva; que fomenta la desmemoria, la conciliación, el cinismo y la hipocresía. Ese relato nocivo se está debilitando porque ha quedado en evidencia que no defienden los intereses del país, sino los de una minoría egoísta y despiadada.

Por eso se opusieron al rescate de Aerolíneas Argentinas de manos de sus saqueadores. Y por eso también están a favor de Repsol y se hacen eco de sus reclamos después de la expropiación. “La recuperación de YPF fue una decisión estratégica –afirmó La Presidenta en la inauguración de la Primera Expoindustria de Petróleo y Gas- Fue una causa nacional. Si no hubiéramos tomado esta determinación, probablemente habría terminado como Aerolíneas Argentinas. Recuperamos también la aerolínea de bandera, a pesar de las críticas internas, cuyos ex dueños hoy están procesados”. “En estos pocos meses hemos detenido el declive de la producción –destacó CFK- Y esto se ve en algo muy sencillo. Hemos vuelto a tener nafta. Misteriosamente, en los fines de semana no había nafta, y ahora hay. Argentina decidió levantar otros paradigmas. Se trata de sumar y multiplicar”.

Y también se recuperaron los fondos de las AFJP. “El Estado puede y eso les molesta –destacó el titular de la Anses, Diego Bossio- “les molesta que las AFJP en catorce años de administrar los ahorros de los trabajadores acumularon 80.200 millones de pesos y nosotros, en cuatro años, con técnicos y funcionarios del Estado, multiplicamos esa cifra casi por tres. Hoy tenemos 231.800 millones de pesos” de ahorro previsional, gracias la creación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad. Estas cifras demuestran que la plata de los jubilados no estaba en buenas manos, pero ahora sí, porque está donde debe estar, en el sistema jubilatorio de reparto.

Siempre buscan clavar sus colmillos en la yugular del Estado, es decir, en la de todos nosotros. Aunque debilitados, siguen siendo peligrosos. Y tienen recursos, aliados, siervos y cancerberos. El Grupo Clarín logró patear la pelota unos metros más allá. Un par de jueces saltaron todas las normas y gritaron a los cuatro vientos su dependencia con el poder fáctico. La extensión de la medida cautelar -servicio judicial vip a la carta- es una pieza más de la historia desarrollada en este apunte. Los poderes concentrados y sus cómplices pisoteando impunemente todo lo que no sea útil a sus intereses: el Estado, el país, los ciudadanos, las leyes. Una vez más quieren aniquilar la democracia.


Mundos paralelos

El documento que la jerarquía eclesiástica dio a conocer en estos días todavía da mucho para hablar. Por supuesto que el apuro para realizar este pronunciamiento resulta llamativo. Generalmente, se presenta en sociedad a mediados de diciembre, unos diez días antes de Navidad. Este año se adelantó una quincena. Oportunismo con todas las letras. El Secretariado de Curas en la Opción por los Pobres lo advirtió a pocas horas de emitido el escrito episcopal. Para la liturgia católica, “la Navidad cae siempre el 25 de diciembre y esta fiesta se prepara con el tiempo de Adviento que comienza recién el domingo 9 –explicó Eduardo de la Serna, el sacerdote más conocido de este grupo- por lo tanto, este saludo de Navidad parece más preparativo del 7D”. Para el Colectivo de Teología de la Liberación, “lo importante es que esta vez, al hacerlo público un mes antes de Navidad y a una semana del 7D, marca claramente su alineamiento del lado de los poderosos”. Y para que resulte más notoria la cuestión, destacan que “las declaraciones allí vertidas se parecen más a un editorial de Clarín que a un escrito de testigos del Evangelio”. Lo que significa lisa y llanamente que Clarín es mucho más que un conjunto de medios de comunicación; es mucho más que una manera de ver la realidad; es mucho más que una factoría de estiércol. Clarín construye un mundo paralelo al que gran parte de los argentinos no quiere volver.

La visión de los obispos de la Conferencia Episcopal Argentina está contaminada por la mirada antojadiza de los medios con hegemonía en decadencia. Nada positivo encuentran en estos nueve años de gobierno K. Pobreza, crisis moral, división, violencia es lo que ven los prelados. “Lo menos que podemos decir es que nosotros, que estamos en los barrios, entre la gente, con los pies en el barro, tenemos una mirada muy distinta de la que presenta el documento episcopal”, aclaró el escrito de la agrupación que integra Eduardo de la Serna. El pronunciamiento de los Teólogos de la Liberación, llamado “Del lado de los poderosos… como siempre”, señala que “cada postura tomada en este documento episcopal niega una buena noticia generada en estos diez años: la Asignación Universal por Hijo, el matrimonio igualitario, la ley de medios, los juicios a los genocidas por delitos de lesa humanidad, la creación de puestos de trabajo, el ingreso de miles de jóvenes a la política, la unidad latinoamericana y muchas más”.

Dos mundos, sin más. En ese mundo, en el que se basa el documento de la Iglesia y las noticias de los libelos con déficit de hegemonía, todo está mal, desde la economía, la moral, las relaciones humanas, los derechos, las libertades, las garantías. Todo es un desastre. Todo es peor que antes. En este mundo, por el contrario, ocurre lo que tiene que ocurrir en todo mundo real. Algunas cosas están muy bien, otras más o menos y otras hay que corregirlas y hasta desecharlas. No es lo perfecto, que no tiene existencia posible, porque es la zanahoria que nos pusimos los humanos para alimentar nuestras frustraciones. En este mundo estamos los ciudadanos que hemos decidido tomar las riendas. En el otro mundo se amontonan los individuos que quieren recuperar el control. Dos mundos muy diferentes. Uno, promisorio de futuro y el otro, plagado de pestilencias.

En aquel mundo, sus habitantes aplauden cuando los colonizadores reincidentes logran una pequeña victoria con sus amenazas carroñeras. En otros tiempos, celebraban los saqueos con pizza y champagne. Con los recortes, ajustes, intereses de deuda y flexibilizaciones laborales se excitaban como con una sobredosis de porno. Su juego favorito era apostar por el incremento de los índices de desocupación, pobreza e indigencia. El deporte más extendido era gobernar sin someterse a elecciones. Por eso no les gusta este mundo, porque no pueden desarrollar su perfidia lúdica. Claro, en este mundo, en el real, jugamos todos y casi siempre ganamos. El juego preferido de este mundo es la inclusión y no valen las apuestas, sino el compromiso. Uno que entra y celebramos todos, no con pizza o champagne, sino con algunas estrofas del Himno.

Los habitantes de aquel mundo se relamen cuando Repsol demanda al Estado ante el Ciadi, porque la expropiación es una falta de respeto hacia la propiedad privada y merece un justo castigo. No importa que la compañía española, que adquirió YPF siendo apenas una distribuidora de combustible, se haya transformado en una multinacional importante gracias a una sangría monstruosa. En ese mundo siempre reciben apoyo los que nos quieren destruir porque los héroes son los villanos. Allí abundan los adoradores de Thomas Griesa, Antonio Brufau o Mariano Rajoy. Angela Merkel debe tener un templo en su honor con su imagen venerada a diario. En este mundo no hay héroes, pero abundan las acciones heroicas. Actos cotidianos, solidarios, chiquitos pero con una abundante potencia transformadora.

En el mundo de los agoreros cualquier delincuente merece morir y con el menor trámite posible. Si un hombre intentó violar a una nena de cinco años en un barrio de las afueras de Mar del Plata, los vecinos pueden dar rienda a su furia y linchar al paso a ese desaforado. Con golpes y palazos se ejerce mejor la justicia que con jueces y abogados. Y en ese mundo, el fiscal, Paulo Cubas, puede manifestar su comprensión hacia los vaqueros que ejercieron la justicia por mano propia, porque “entendieron que el violador –que todavía no había violado a la nena- se merecía esa paliza”. Por extensión, también la muerte, que no está contemplada como castigo en nuestro país, que sería este mundo.

Porque en aquel mundo la inseguridad ya es intolerable. Por un par de zapatillas y una tarjeta Sube uno corre el riesgo de morir. La inseguridad –un absoluto tan falaz como la seguridad- obliga a los individuos a vivir entre rejas con forma de titulares. Nadie protege a esas víctimas de la inmigración descontrolada y de baja calidad. En ese mundo no importa que el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Eugenio Zaffaroni afirme que Argentina tiene una de las tasas de homicidio más bajas de Latinoamérica. Tampoco es un argumento aceptable que asegure que en los barrios de clase Media de la CABA las tasas de homicidios son equiparables con las de Europa o Canadá. En ese mundo sólo importan los prejuicios. “Lo ideal sería cero –dijo La Presidenta- pero no hay ningún país del mundo en el que exista registro cero en materia de delincuencia”.

En el mundo con fronteras de papel, sus habitantes se comportan como exiliados europeos. En este mundo formamos parte de una patria enorme y que sigue creciendo. No con dictadores, como dicen los de aquel mundo, sino con mandatarios que se parecen a los ciudadanos. “No puede haber nada más importante que la soberanía y la democracia popular, y que cada vez que la soberanía y la democracia popular han sido atacadas terminan devastando el Estado y finalmente terminan devastando a los pueblos”, señaló CFK, desde este mundo. Pero no es la única que dice esas cosas. Tampoco la única víctima de las dentelladas mediáticas. “Hoy las corporaciones y los monopolios político-mediáticos intentan de cualquier forma corroer, destruir, debilitar lo que hemos logrado y mienten descaradamente para frenar este modelo de inclusión que hemos puesto en marcha en nuestra región”, denunció Rafael Correa, presidente de Ecuador.

En aquel mundo gobierna una yegua y en éste, Una Presidenta. Los dos mundos existen, pero sólo uno es legítimo. Y, por supuesto, nos pertenece a todos. También nos invita. A todos, hasta a aquéllos que están empecinados a permanecer en ese mundo del que nunca serán parte.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Bolivia y la integración al MERCOSUR

Hedelberto López Blanch - http://www.rebelion.org/noticia.php?id=160193 

mercosurLa futura entrada de Bolivia en el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) reforzará la integración, el comercio y la economía de los países de la región y les permitirá enfrentar mejor los embates de la crisis capitalista mundial.

Una delegación encabezada por el alto comisionado del MERCOSUR, Iván Ramalho, que visitó recientemente Bolivia, invitó a las autoridades de la nación andina a incorporarse como miembro pleno a la organización.

La noticia fue recibida con satisfacción por el canciller David Choquehuanca quien señaló que en la próxima cumbre del organismo, el 6 y 7 de diciembre en Brasilia, "iniciaremos un proceso de diálogo, un proceso de trabajo" para la incorporación boliviana al bloque.

El presidente Evo Morales puntualizó que se esforzarán para

que los equipos trabajen rápido con el objetivo de que después la propuesta sea aprobada en la reunión de jefes de Estado del bloque y se continúe ese proceso en los distintos parlamentos de Sudamérica.

Al hacer una comparación con la Comunidad Andina de Naciones (CAN) a la que pertenece Bolivia, Morales destacó como una ventaja, que el MERCOSUR no tiene Tratados de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Explicó que dos países de la CAN (Colombia y Perú) son partes del TLC, razón por la que esa Comunidad no se puede unir, porque en vez de complementariedad e integración lo que existe es la competitividad.

El MERCOSUR fue creado el 26 de marzo de 1991 en Asunción y entró en vigencia el 29 de noviembre de ese año. Los países que conforman este bloque regional económico son Argentina, Venezuela, Brasil, Uruguay y Paraguay, este último suspendido temporalmente tras el golpe de estado contra el presidente Alejandro Lugo.

Desde su fundación, los cuatro primeros socios (este año se integró Venezuela) buscaron la ampliación de los mercados nacionales mediante la integración, lo cual constituye una condición fundamental para acelerar sus procesos de desarrollo económico con justicia social.

El objetivo primordial del Tratado de Asunción (firmado durante la Cumbre de Ouro Prieto en diciembre de 1994) es la integración de los Estados, mediante la circulación de bienes, servicios y factores productivos; aranceles externos y adopción de políticas comerciales comunes; coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales y armonización de legislaciones en las áreas pertinentes, para lograr el fortalecimiento del proceso de integración.

La relación de Bolivia con el organismos regional fue temprana pues en junio de 1992, suscribió el Acuerdo de Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraguay-Paraná. La nación andina participa en las reuniones presidenciales del MERCOSUR desde la Séptima Cumbre celebrada en 1994 en Argentina y en diciembre de 1995 se convirtió en el primer país latinoamericano que suscribió el Acuerdo de Complementación Económica con el bloque regional. Los acuerdos de Libre Comercio entre el MERCOSUR y Bolivia como país asociado se firmaron en junio de 1996 y entraron en vigencia el 28 de febrero de 1997.

Los éxitos alcanzados en los seis años de gobierno de Morales desde que llegó a la presidencia en 2006, se aprecian en todas las esferas económicas y sociales de la nación andina, que comienza a dejar atrás más de dos siglos de explotación por parte de gobiernos extranjeros y compañías transnacionales con la anuencia de las oligarquías criollas.

Como indicó Iván Ramalho, Bolivia es importante para el desarrollo comercial del MERCOSUR por su ubicación geográfica, que la sitúa en el centro de las transacciones que realizan sus países miembros y porque puede aportar mucho a la integración económica, social y comercial.

El Producto Interno Bruto (PIB) creció desde el 2006 a un ritmo promedio de 4 % mientras los programas sociales resultan amplios y variados para lo cual se destina alrededor de 2 000 millones de dólares.

La generación de fuentes de trabajo resulta una constante en el desempeño del gobierno. En 2011 asignó 3 000 millones de dólares para construir carreteras, instalación de tuberías de agua potable y alcantarillado, escuelas, centros de salud, hospitales, pequeñas industrias, entre otros.

Se crearon nuevas fábricas de papel, cartón, pintura, almendra y derivados; el Estado apoya financiera y comercialmente a pequeños productos industriales y trabaja en el desarrollo general de la agricultura.

Sus Reservas Internacionales Netas (RIN) llegarán al cierre del año a 13 000 millones de dólares, las que antes de 2006 no superaban los 3 000 millones de dólares.

Bolivia recuperó en los últimos años las riquezas nacionales (productivas, mineras y de servicios) que antes eran explotadas por compañías privadas y cuyas ganancias salían del país.

La nación andina tiene muchas cosas que ofrecer en sus intercambios comerciales con el bloque como son sus grandes recursos gasíferos y de petróleo, madera, oro, plata, caucho, estaño, litio, hierro, a la vez que podrá recibir inversiones para su desarrollo productivo y social que las naciones miembros le pueden ofrecer.

El organismo regional luego del golpe de Estado contra el presidente Alejandro Lugo en Paraguay, cuyo parlamento se negaba a aceptar la entrada de Venezuela, aprobó en la reunión extraordinaria de julio pasado en Brasilia, el ingreso de Caracas.

El MERCOSUR, con esa decisión, ganó una nueva dimensión geopolítica al incorporar las porciones amazónicas, andina y caribeña, extender el bloque económico desde el extremo sur hasta el norte del continente, y contar con las tres grandes cuencas de los ríos Orinoco, Amazonas y La Plata.

El comercio entre Venezuela y los cuatro países del grupo se elevó, pese al bloqueo durante seis años del parlamento paraguayo, de 2 000 millones de dólares en 2006 a 8 500 millones de dólares en 2011.

Con la futura entrada de Bolivia, el MERCOSUR tendrá un Producto Interno Bruto (PIB) de 3 690 billones de dólares (a precios corrientes), que representa el 84,2 % del PIB de Suramérica; una población de 310 millones de habitantes, correspondientes a 74 % del total regional, y un territorio de 13,8 millones de kilómetros cuadrados, 80 % del área del subcontinente.

Con políticas regionales más independientes, avanzan hoy los países del sur del continente en aras de una mayor integración económica y social para sus pueblos.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Medios, poder y política en Latinoamérica

Rodrigo Farías - http://edicioncuyo.com/medios-poder-y-politica-en-latinoamerica 

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Recurrencias que nada tienen que ver con lo casual. Las influencias externas y el empeño organizativo de las embajadas norteamericanas para organizar una triangulación entre medios y oposiciones de derecha dentro del continente. La visión del Norte respecto de Latinoamérica, la inevitable incorrección política de no poder evitar ver al Sur como un patio trasero y a los medios, como sus barredores.
El racismo como política editorial de los medios privados bolivianos. El franco complot con los sectores golpistas de Honduras y el indisimulado apoyo a la dictablanda de Paraguay. El esfuerzo frustrado de las cadenas de comunicación de intentar sostener la indefendible figura de Pedro Carmona en Venezuela luego del golpe a Hugo Chávez en 2002. El despegue de la población respecto de los medios, en todos los casos.
La criminalización de la pobreza. El desprecio por el Estado, el Gobierno y la regulación de la economía. Las aristas corroboradas de una perspectiva ideológica hecha política editorial, que resiste retroceder. Una visión, como mínimo, contradictoria con lo que significa la libertad de expresión y la diversidad de voces, confundida con la nostalgia de la comunicación como mercancía. De la omnipotencia del control total por parte de las empresas comunicacionales, hacia la impotencia de tener que atenerse a las decisiones democráticas.   
Cinco intentos de golpes de Estado se han producido durante los últimos 10 años en Latinoamérica, de los cuales dos han tenido éxito. En todos los casos, el desempeño de los grandes medios de comunicación privados ha contado con una lógica que sobrepasa sus relaciones mutuas y se intuye como el instinto de cuerpo latente en una estructura pergeñada en el seno del neoliberalismo. Un tenaz opositor a los gobiernos populistas (Laclau) en la región.
Frente a esto, el tesón de una generación post neoliberal de líderes latinoamericanos y la disputa por la opinión de la ciudadanía. El renacimiento de la palabra frente a la imagen, y la movilización social frente a la teleaudiencia. El imprescindible desarrollo de medios públicos para contrarrestar al discurso de los grupos empresariales que controlan la comunicación desde hace más de 20 años y, en base a eso, el debate público y social.
El hito de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, para Latinoamérica y el mundo. El significado de la extraordinaria convocatoria social para su creación. Un debate postergado por la mayoría de los gobiernos pos dictatoriales que hoy emerge superando todas las expectativas y precedentes en el continente y el mundo. La potencial apertura a un nuevo bloque histórico en la comunicación de masas.
El protagonismo y falta de propuestas de las derechas del continente diluido y corrido del espacio público hacia los sets de televisión. La creación compulsiva de candidatos por parte de los medios y la frustración de no poder dar en la tecla. Logros, debates, resistencias y desafíos de la región en una década que ha dado que hablar al mundo. A continuación, un repaso no exhaustivo del papel de los medios en torno a los procesos populistas en Latinoamérica.
Venezuela
El 11 de abril de 2002, a solo unos meses del estallido en Argentina del cacerolazo que concluyó con la huida del presidente Fernando De la Rúa, los sectores opositores en Venezuela creían estar consumando el golpe de Estado contra Hugo Chávez en el momento en que ordenaban su encarcelación.
La oposición, compuesta, entre otros, por los sectores de derecha, la Fedecámaras (Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela), la Iglesia católica en aquel país y el concurso de sectores militares disidentes, se aglutinó tras la figura de Pedro Carmona, quien expresó, como primer acto de Gobierno, un agradecimiento sincero a los medios de comunicación por su apoyo franco a la intentona golpista.
Desde los comienzos del Gobierno de Hugo Chávez los medios habían planeado una oposición que no dudó en difamar y en recurrir a cualquier artilugio discursivo y comunicacional para hacer que el presidente constitucional abandonara el control del Ejecutivo venezolano.
Sin embargo, ocurrió un hecho imprevisto para la democracia moderna de la región: millones de ciudadanos y ciudadanas salieron a la calle reclamando por el regreso del líder bolivariano, y se concentraron de manera extraordinaria, logrando que Hugo Chávez pudiera volver al lugar en el que el voto democrático lo había colocado.
Un aspecto destacado de esta situación fue que la población realizó esta histórica movilización contradiciendo la propaganda del aparato de comunicación privada, que apoyaba de manera explícita a los sectores golpistas.
Ecuador
En Ecuador, hasta el 2007, momento en que Rafael Correa accede a la dirección del Gobierno,  la comunicación estaba concentrada en ocho grupos familiares que controlaban todos los mensajes emitidos por diarios y medios audiovisuales. De todos esos grupos, cinco eran propiedad de banqueros. 
Hasta ese momento, la figura de los medios estatales era prácticamente inexistente. A partir del mandato de Correa, y en base una audaz lectura del panorama de la comunicación de aquel país, se creó, a través de una reforma de la Constitución, un conjunto de medios públicos y comunitarios.
En base al artículo 17  fueron fundados: Ecuador TV, Radio el Telégrafo, la radio pública del Ecuador, medios gubernamentales y comunitarios, etc.  La lectura fue sencilla: cualquier cambio que se quisiera generar iba a contar con la oposición de los medios, sobre todo en lo referido a la estructura financiera y social.
En base a esto, se dictaminó que las entidades financieras no pudieran ser propietarias de los medios, un hecho que permitió a Correa equilibrar el enorme poder que detentaba el sector financiero sobre la opinión pública. Por supuesto, estas decisiones implicaron que, desde el momento de su asunción, Correa tuviera a todos los medios de comunicación en contra.
En base a esto es que, desde el año 2009, Ecuador intenta aprobar un proyecto de Ley de Medios que se encuentra estancado por la falta de cuórum legislativo por parte de los partidos opositores. El proyecto, al igual que la ley argentina, propone una división del espacio radioeléctrico en medios privados, gubernamentales y entidades sin fines de lucro.
México
El marco jurídico con el que se regulan los medios de comunicación en México proviene del año 1917 y tuvo una serie de modificaciones de carácter cosmético durante la década del 90 pero, en definitiva, conserva el objetivo: el mantenimiento del status quo mediático que opera en aquel país.
Los medios, a su vez, aspiran a la preservación del poder político dominante que es afín a sus intereses. De esta forma, se explica el proceso de concentración que han experimentado durante los últimos 20 años.
En este sentido, la empresa Televisa apoyó explícitamente al candidato Enrique Peña Nieto, representante del Partido Revolucionario Institucional en aquel país, devolviendo a ese partido al poder luego de 12 años fuera del mismo.
Paraguay
El diario ABC de Paraguay, en junio de 2012, apoyó expresamente el golpe de Estado que se perpetró contra Fernando Lugo a través de su destitución por parte de la Cámara de Diputados. Esta maniobra se desarrolló con la complicidad de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Aldo Sucudillo, director del diario ABC, es simultáneamente miembro consultivo del área de prensa de la SIP.

También el diario ABC se encuentra estrechamente ligado al gremio de la producción en Paraguay, que es una cámara de agroempresarios paraguayos que concentran la propiedad de la tierra, cuyos intereses se veían amenazados por las políticas de corte popular promovidas por Fernando Lugo.
Cabe señalar que el gobierno golpista asumió, como primera acción, la intervención de la televisión pública paraguaya, único bastión de prensa crítico respecto del golpe de Estado. Por supuesto, esta medida no tuvo que ocuparse con los medios privados en aquel país, pues se daba por descontada su complicidad.
En general, los medios presentaron como una destitución lo que, claramente, para la mayoría de las voces oficiales del continente, representaba un golpe de Estado.
Honduras
En Honduras, el golpe contra Manuel Zelaya, un caudillo de derechas que viró ideológicamente hacia una de centro progresista durante su mandato, también estuvo patrocinado por los medios de comunicación a través de una campaña difamatoria y mentirosa.
A meses de proponer la realización de una encuesta de opinión pública para saber si los hondureños aceptaban la realización de una asamblea constituyente, los medios sostuvieron que el único objetivo de tal asamblea era posibilitar la relección de Zelaya. Sin embargo, el presidente constitucional nunca había mencionado un interés de esas características.
La cadena estadounidense CNN –en sintonía con los intereses del Departamento de Estado de EEUU- se refirió al golpe perpetrado contra Zelaya como una “sucesión forzada”, invistiendo de autoridad a los sectores inconstitucionales, mencionándolos como el “nuevo Gobierno”.
Al igual que en el caso de Paraguay y el de Venezuela, los sectores golpistas adoptaron como primera acción la intervención de la televisión pública, que fue inmediatamente cortada.
Bolivia, Brasil y algo de Argentina
Los procesos electorales de Bolivia y Brasil son dos casos particulares a tener en cuenta porque, por una parte, se corrobora nuevamente la hipótesis acerca del papel de los medios de comunicación frente a gobiernos populares en Latinoamérica: ambos han sido golpeados sistemáticamente por parte de los medios. Por otra parte, a través del éxito y el mantenimiento de los gobiernos se demuestra la falibilidad de los medios de comunicación para dirigir sin más la decisión de la ciudadanía.
Partimos del siguiente interrogante: ¿cómo hicieron Evo Morales y Luiz Inácio Lula da Silva, en su momento, para acceder al poder, si tenían todos los medios en contra? La respuesta es sencilla: organización social.
En Bolivia, el movimiento social que encabezaba Evo Morales contaba con la oposición, explícitamente racista en muchos casos, de los medios de comunicación. Sin embargo, y más allá de los medios de comunicación, el movimiento indígena contaba con una organización muy desarrollada que generaba canales de comunicación e interpretación alternativos a los de los medios.
El caso de Brasil responde a una lógica similar, aunque en buena medida esto también se corrobora en las elecciones de todos los países de centro izquierda de la región: por una parte, Lula tuvo que hacer ceder una buena parte de sus consignas históricas (hacia la derecha) ante los medios, moderando su discurso social y entablando diálogo con los empresarios. Sin embargo, como bien lo señala un trabajo de Yolanda Laycegui y Léa Souki: “el PT es un partido de cuadros que cuenta con una militancia política disciplinada y férrea”, del cual Lula habría obtenido una cuota importante –y necesaria- para ganar las elecciones.
Las recientes elecciones en la Argentina también responden a esta lógica. La presidenta Cristina Fernández gozaba de una enconada antipatía por parte de la mayoría de los medios de comunicación; sin embargo, se consolidó en el poder con el 54% de los votos. Mucho tuvo que ver el amplio debate social generado a partir del conflicto con las patronales agropecuarias, el inocultable –por parte de los medios- movimiento político que emergió luego del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner, y –por qué no- el importante papel que han tenido en todo esto la televisión pública y la existencia de un pequeño programa que se comenzó a emitir durante las tardes por el canal estatal llamado “678”, que tuvo como principal tarea develar las estrategias discursivas del Grupo Clarín y gran parte de los medios privados.   
La hipótesis es, en definitiva: a mayor organización social, menor poder de influencia de los medios (Argumedo). Una ecuación en la que la existencia de medios públicos representa un factor determinante en la disputa por la opinión pública entre Gobiernos y grupos mediáticos concentrados. Dicho esto: Ud., lector/a, ¿se imagina las potencialidades que se abrirían para la región –en términos políticos, culturales y antropológicos-  con la aplicación efectiva de la Ley de Medios? Un panorama jamás transitado en la llamada “era de la comunicación”; la sociabilización de la expresión a casi 25 años del fracaso de la proclama imperial del “fin de la historia”.